Sandra Aravena Cuentera

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lunes, 25 de julio de 2011

CUENTO "Manuel, el de la Victoria"

por Sandra Aravena
En los Andes, Chile

Hizo una seña. Acababa de recoger pasajeros, asunto que lo ponía feliz, muy feliz. Pronto llegaba la Navidad, las fiestas de recibimiento del nuevo año. Estos pasajeros eran, sin duda ángeles casi caídos del cielo. Él, un viejo moreno, delgado, con pocos dientes en su sonrisa, de cabello blanco, pero cubierto por un sombrero que seguramente lo obtuvo en alguna apuesta, o tal vez se lo regalaron, pero hace mucho tiempo. Mucho tiempo.

Nada era más decidor que esa seña.

Los pasajeros, dos extranjeros, muy jóvenes.

La carreta, o Victoria como se llaman en mi pueblo, estaba con solo el intento de estar buen cuidada. El caballo estaba flaco, blanco era su color natural , pero en apariencia grisáceo. Daba la impresión que en cualquier momento las ruedas de la Victoria saldrían rodando por su propio camino, sin respetar a Manuel, que las conducía, ni al equino y el peso que caería sobre su lomo si esto ocurriera. Misteriosamente, esas ruedas no se separaban de su desequilibrado eje. Seguramente algún alambre oxidado, o un clavo que dejara caer un camión, o con una pita de cualquier color o material . el hombre ni puede arriesgar a sus pasajeros; uno nunca sabe cuándo ángeles caerán en nuestro camino, y el hombre sí que era prevenido.
Por eso mismo aseguraba cada manara cada rueda, cada asiento, y con lo que podría, la limpiaba. Muchas veces ni siquiera él mismo se aseaba. No era necesario. La Victoria era mucho más importante que él.

Estos ángeles se acercaron como volando hacia él. Justo en el momento que hacía gestos de incomodidad sobre la carreta y pensaba en bajarse, sentarse en algún paradero de buses donde pasa la locomoción para ir a la capital, o en la cuneta, simplemente.

Ahí estaban sus amigos. Era el lugar preciso además, porque hacía mucho calor. Y estar al sol era insoportable. Al menos un poco de sombra. No sólo para él, sino que para Manolito Blanco, su caballo. A ver si Manolito Blanco conseguía un poco de comida, estaba flaco, medio desnutrido. Los amigos de Manuel le daban comida a Manolo. Es bueno tener amigos, esos amigos, Manuel lo sabía.

Y como volando los ángeles habían  llegado a interrumpir esas intenciones, y el sol apuntando fuerte en la espalda.

El trato fue rápido. Se transó el precio, no se escuchó cuánto. Manuel solo reflejaba por sus ojos un brillo particular, como entre esperanza, cansancio. Entre que se apaga y se enciende. Tal vez eso que sienten los obreros cuando consiguen lo que anhelan, lo que necesitan. Esa mezcla que se profundiza con el calor, el aire tibio, la quietud de esa hora del día.

Tal vez así había pretexto para pensar qué hacer con esos pesitos conseguidos: una comidita rica para esperar el nuevo año. O un hermoso ramo de flores para su mujer que siempre espera en su lecho, donde está eternamente dormida. De esas flores que tanto le gustaban, para hacerla feliz. Hortensias, o rosas, o crisantemos rojos, ¡esos sí que le gustaban!. Además no son tan caros. Podría quedar algo para ropa nueva, en el almacén de puertas azules. Hace tiempo que no se compra ropita “nueva”. ¿Pantalones, Zapatos, Camisa?

Esa última idea la desechó. Ropa tiene. Poca, pero tiene lo suficiente para trabajar combinadito. No estará nueva, pero los años de uso la cargan de emotividad.

Ahora, si es por gastar esos pesitos, algo para compartir con los amigos no estaba nada de mal. Ellos al fin y al cabo, le ayudan en su trabajo y a alimentar a Manolito Blanco, su única compañía en medio de tanto calor y sequedad, como en mi pueblo.

Muchos pensamientos en tan pocos segundos. Los extranjeros no lo notaron.

De pronto, sintió la mirada de Manolito Blanco. Esa mirada que le decía que ya era hora de partir y de dar lo mejor de cada uno. Sí, ese era el mensaje que el gris equino hacía volar con su mirada y que solo Manuel comprendía, y ´perfectamente. Se escuchó el palmetazo tierno en el lomo del caballo, de complicidad. Todos los ojos brillaban. El caballo hizo girar su cabeza, dos y tres veces.

Lo ángeles se acomodaron en los asientos de la Victoria. Subir y acomodarse les costaba mucho, eran torpes. Es que no eran de esa tierra, seguro que venían de lejos. Con una sonrisa interna y gentil y precavidamente, Manuel se bajó de su trono y terminó por acomodarlos. No debía ser tan difícil, pensó.
Sonrió para afuera, con satisfacción de comenzar una nueva ruta y un nuevo viaje. Al fin, había ayudado a los ángeles que habían caído en el camino. Eso lo hacía experto en su materia, y más aún sobre su Victoria, con las riendas en sus manos, volando con sus pasajeros.

Otro pensamiento se vino, casi una decisión. Esos pesitos serían divididos en la mitad. Ya no había vuelta que darle. Con la primera mitad, compraría todos  los crisantemos rojos que alcanzara, con ellos haría feliz a su mujer hermosa. Cuando se los dejara en su lecho además le contaría alguna historia, para sentirla un poco más cerca. Con la otra mitad, compraría algo para Manolito Blanco. Herraduras o “Zapatos nuevos”, decía para sí, o un cepillo para caballos, a ver si podía limpiarlo más seguido, hacerle unos cariñitos. A Manolito Blanco le gustaba eso -¡Cómo le gustaba!- de recibir caricias, era como sentirse en familia.

Sentado en su trono, en la Victoria, los pasajeros bien sentados,, su sombrero cubriéndole el rostro del sol. Manuel hizo un movimiento con sus brazos, las riendas golpearon suavemente el lomo de Manolito Blanco. El caballo partió, cómplice.

Miró a su lado, estaban ahí sus amigos. Les lanzó una sonrisa brillosa, como sus ojos.
Hizo una señal. Tenía asegurados los crisantemos para su mujer amada, y los zapatos nuevos para Manolito Blanco. El calor ya no importaba. Tres Luquitas estaba bien para cobrarle a un extranjero.

Era el comienzo de un nuevo camino, un nuevo viaje. Esta vez, con dos ángeles tras de él. Había que ser precavido, sobre todo después de tanto tiempo. Nunca se sabe cuándo los ángeles caerán del cielo y se cruzarán en nuestro camino.


miércoles, 29 de junio de 2011

Cuentos en Tiempos de Cólera

Son tiempos complicados.
Estamos en medio de movilizaciones, de movimientos bruscos de tierra, como queriendo decirnos algo. Algo que en realidad está bastante claro: estamos equivocados.


Regreso, entonces a un libro: "El mundo ha vivido equivocado" de Fontanarrosa (Lectura recomendada). Un volcán en Curicó está echando humo, otra vez.


Nuestro sur sufre por nuestras acciones más al norte, y más al norte... y totalmente al norte del continente. Claro, estamos "sólo un poco" equivocados.


Dejo un relatito, para reconfortar el alma y el espíritu. Pero también para ver cómo seguimos echando a andar esta rueda, que es la rueda que permitirá que el mañana sea mejor para todos.
...Cuéntenme qué les parece...


Extracto de "El Taller de las Mariposas" de Gioconda Belli, Nicaragüense:



-Ah!-exclamó Odaer- a veces a mi también me gustaria ser como tú, ser feliz con que las cosas sean como son, pero no puedo. No podré descansar hasta que no pueda diseñar algo que sea tan bello como un pájaro o una flor.

-No veo porqué te atormentas tanto-le dijo el Perro-A nadie parece importarle que no exista eso que tu quieres diseñar. Quédate tranquilo, vive tu vida, no molestes a nadie y nadie te molestará.

-Pero yo tengo un sueño que puede traer más belleza y armonía al mundo-dijo Odaer-si renuncio a él sólo porque hay quienes no me comprenden y se burlan de mí, tendría que dejar de creer en la belleza y en la importancia de perseguir los sueños hasta el final.

-Yo no tengo sueños de hacer nada. Para mí la vida es tenderme en la grama, dormir, comer y pasear con quién me quiera llevar.

-Tu vida es muy sencilla-dijo Odaer-porque nunca te has sentido responsable por nada.

-Si alguien ataca a mi dueño, lo defiendo. Me siento responsable de eso-replicó el Perro.

-Ya ves, para mi la vida no consiste solo en defenderse.Me siento responsable por hacerla más bella para los demás. me gustaría pensar que muchas plantas, animales y seres humanos disfrutarán con la belleza de mis diseños...si es que algún día logro lo que quiero.

-Lo lograrás-dijo el Perro, levantándose sobre sus cuatro patas, ya aburrido de tanta conversación y con deseos de estirar las piernas.

-¿Porqué lo dices?-preguntó Odaer.

-Porque a mi me sucede.Si sueño con un hueso cuando duermo y lo sigo soñando despierto, generalmente lo encuentro.

Y con esto, el Perro se fue saltando alegremente por la pradera.

lunes, 20 de junio de 2011

2 presentaciones la semana que terminó… muy especiales...



Cómo no sentirse contenta cuando en realidad, la palabra se va llenando de inmensas emociones que da el camino. Simplemente el camino. Que también se va llenando de palabras.

El miércoles 15 de junio me tocó compartir escenario con “armoniqueros”, guitarristas, cantores, y un colega cuentero. ¿Dónde? Sausalito, la Facultad de Educación de la Universidad Católica de Valparaíso. Allí, unos chicos y una chica, todos maravillosos, se organizaron hace más de 2 años para hacer del espacio universitario algo más que una “recepción” de conocimientos, y se lleva a construir creativamente, desde el arte, un nuevo espacio de conocimiento, de encuentro, de intimidad, de poner ahí, en el centro del anfiteatro, el corazón humano más puro.

Entre estudiantes de psicología, música y filosofía se organizan para dar vida, miércoles por medio a Sausacuentos.

Cómo no dedicar estas líneas a estos muchachos, a esta muchacha de sonrisa comprometida, pero por sobre todo de brazos capaces de armar, desarmar y volver a armar.

Sin embargo, este miércoles 15 fue un día aún más especial. Sausacuentos Movilizado, se llamaba. Porque desde hace más o menos 3 semanas los estudiantes de esta tierra angosta  se están movilizando por la defensa y recuperación de la Educación Pública, la Democratización de los espacios educativos, y romper con la desigualdad espantosa que existe en la relación Calidad de Educación y Capacidad de Pago (Ingresos, en otras palabras).
En este contexto nos encontramos. Mi aporte mínimo, pequeño, es entregar y dejar volando cuentos, historias, palabras, emociones, pensamientos, susurros…. Para  esta larga labor que llevan los y las estudiantes de muchas universidades del país, casi con 3 semanas de tomas…

Es imposible que las palabras puedan contener todo el agradecimiento que siento por Sausacuentos, y en especial lo sucedido el miércoles 15 de junio. Porque ellos a partir de sus espacios están luchando por una sociedad diferente, opuesta a esta en que vivimos. Una sociedad donde hombres y mujeres comprendamos el verdadero sentido de la solidaridad, del compromiso, de la justicia, de la dignidad…

Y porque su pelea es para que todos tengan mejores oportunidades; incluso quienes no conocen. Incluso mi hermano menor, mis sobrinos, mis primos, mis vecinos… los hijos de nuestros hijos… no cabe, simplemente no cabe en palabras. Tal vez sí quepa todo esto en un abrazo.

Por otro lado, el camino ofrece bellas posibilidades de aprendizaje. El sábado tuve la dicha de participar del Encuentro Regional de Encargados/as de los CRA (Centro de Recursos de Aprendizaje, rejuvenecimiento de las Bibliotecas de los colegios), también contando historias.

Además de ver cómo tantos y tantas personas que tienen que ver con la educación del presente de nuestro país (niños/as y jóvenes), voluntariamente se capacitan buscan, chuseman (en el más bello sentido de esta palabra) nuevas posibilidades para enriquecer sus trabajos. Y cómo comparten sus saberes, desprendidamente, entendiendo que el objetivo a alcanzar es otro, superior a los egos y a los límites.
Participé de un taller: “Cuento Sensorial” una experiencia novedosa, diferente, que disfruté dejándome llevar por cada estímulo, por cada detalle bienpensado. Una experiencia que me invitó a probar nuevas posibilidades. Agradecida nuevamente, de una experiencia que hace crecer, renovarse, volver a creer una y otra vez.

Gracias a todos, todas. ¡¡¡Qué semana más maravillosa!!!

martes, 17 de mayo de 2011

CUENTO!! "Las Máscaras Hablaban"

 (Por: Sandra Aravena)

Ella tenía nombre de color... o de una flor... o de una flor de color...

En sus pies llevaba el largo camino que se recorre en los extensos y verdosos campos del sur de mi largo y angosto país, brillaba el silencio de grillos, pájaros, maderas, soledades y mucho desamor. Llevaba el quinto viaje en el empeine, el quinto viaje de un alma solitaria y oculta entre álamos y preciosos canelos. Llevaba en cada dedo, en cada uña, un atisbo de posesiones desposeídas, la suciedad de las almas que nacen para crear mucho más que canciones...

En su ombligo traía una virginidad extraña, inocente, perdida...
En sus manos llevaba y cargaba misterios, creación, una poco de guitarras, un poco de melodías, otro poco de cabellos sueltos y pajosos al viento, una pizca de cebollas y uvas. Llevaba una hermosa guitarra y la sabiduría de un pueblo campesino, atravesado por las insaciables ganas de crear...

A ella la llamaban Violeta... Violeta Parra.

Dentro de sus manos estaba dormida la máscara que tiempo después, tal vez en el mismo quinto viaje, le hablaría...

Era el amanecer de un día en un mes y un año no cualquiera. En un lugar extraño de idiomas, y de suspirosas lenguas gargareantes de sonidos amorosos.
A la que llamaban Violeta se le puso una idea en la mente y en las manos. Se le puso la idea que venía de una máscara que ya le hablaba. Era la máscara más chillona de todas, la tendenciosa... la máscara tendenciosa...

Temprano, bien temprano, recorrió las calles angostas de una ciudad desconocida. Buscaba cartones, cartoncitos, corrugados, lisos, de colores o simplemente cafecitos bien bien claros...

Buscaba (porque tan extraña era la ciudad, que todo lo que fuera necesario, se buscaba entre las calles, basureros... en las casas de los nuevos y viejos amigos...) una tinaja sin orificios ni hoyos ni huecos, ojalá de greda, aunque era difícil tan lejos de la tierra de las gredas fáciles. Una tinaja donde poder vaciar toda el agua del mundo y no cayera fuera de ella ni una sola gota, que podía significar un mar infinito...

Buscaba un pegamento blanco, acuoso pero espeso, ligero de peso, que dejara que el agua le atravesara hasta el espíritu sin reclamos, que le permitiera a sus manos dejar libre la voz, las voces de las máscaras que hablaban...

En el camino, recogió cartones, cartoncitos, corrugados, lisos, de colores y simplemente cafecitos bien bien claros... eran tantos que uno sobre otro formaban una montaña ante sus ojos, lo que le causó varios tropezones, caídas, torceduras, desvíos en el camino de continuar buscando...

Por ahí halló la tinaja de lata. No era de greda, pero no tenía agujeros, hoyos ni orificios. Cabía toda el agua del mundo en su interior...Un poco más allá, cerca del museo de la ciudad, encontró el pegamento que le hacía falta.

Había recorrido buena parte del sur de la ciudad, del centro al sur.
Era la hora de volver a esa habitación que guardaba de arpilleras bordadas con cuerpos y semblantes, rostros y manos y pies deformados por la aguja y el grueso de los hilos. Volver a la habitación que pronto sería la cuna de los deseos de tantas máscaras...

En la tinaja puso un poco de cartones, pero solo la parte más delgada del cartón. Las otras partes, esperaron a que se terminara la mezcla perfecta. Luego agregó a la tinaja agua, un montón de pegamento blanco, Cola Fría, un poco de sal para que la mezcla resultara perfecta.... con sus manos llenas de creación mezclaba, mientras su canto brotaba, y hablaba de la machi, de los desamores, de tantas maldiciones que se ocupaban del mundo, y que ella cantaba a mil voces, como si fuera una sola.

La mezcla resultaba, solo faltaba un poco más de agua. Otro poco de sal, un poquito más de Cola Fría. Nuevamente sus manos mezclaban, y el canto.... ¡¡Qué hermoso era el canto de la Violeta mientras mezclaba los maravillosos ingredientes!!.... ya estaba. Estaba listo papel maché...

Comenzaba entonces a hacer máscaras. Con sus manos llevaba a la masa el recuerdo de tantos rostros, de tantas caras que había visto en su vida de flores y campo. Allí estaba viviendo con los suyos... algún amante tal vez, o sobrinos, madre, o vecinas... cerraba sus ojos, la Violeta, y allí entonces comenzaba a pulir con sus manos los perfectos rostros. Perfectos, parecía incluso que tenían un poco de alma, otro poco de espíritu... parecía que además tenían un poco del canto de la Violeta.... porque ¡¡Cantaban!!.

Una de ellas, la máscara del rostro de su madre, cantaba la plegaria a un Dios lejano e infinito. La otra le seguía, era la de uno de sus hermanos, y oraba, gritada adorando a una Virgen maravillosa que habría conocido por allá, en el campo chileno. Una de ellas, la que tenía más grandes los pómulos, era la tendenciosa. La máscara tendenciosa.

Desde un comienzo, la tendenciosa le preguntaba cosas. ¿Por qué mis pómulos son tan grandes? Y mientras las otras dos máscaras rezaban a Dioses y vírgenes. Ella prefería conversar con la Violeta. ¿Por qué mi nariz en tan pequeña? ¿Por qué tus manos son tan dulces y prolijas? ¿Por qué cantas mientras me pules?... no se callaba nunca. No callaba y Violeta le respondía a todo con serenidad... porque así me gustas, porque así te quiero, porque con el canto voy por la vida, porque tu alma ha encontrado un espacio donde vivir, una máscara hermosa....

Las pintaba de colores hermosos. La tendenciosa entonces, se dio cuenta que la Violeta además pintaba de mil maravillas. Las máscaras oradoras oraban. Oraban. Oraba y oraban. Las plegarias parecían eternas, y la Violeta solo respondía con un respetuoso “Amén”, a la par que le respondía a la tendenciosa, a la preguntona...
Cuando llegó el momento de pintar a la máscara tendenciosa, la Violeta escuchó un llanto tímido. Sí, claro, era la máscara la que lloraba disimuladamente por la dicha que tenía de haber visto las arpilleras en la pared blanca de la habitación, por haber escuchado cantar de machis, desamores, brillos, maldiciones.... Lloraba porque no soportaba la emoción...

La Violeta decidió, entonces, pintarla del color de la melancolía... Para eso mezcló el verde musgo con un poco de gris...le puso unos puntitos de color café cartón, para recordar la materia prima de la máscara, y luego, las cejas fueron negras. La pintura se corría por las lágrimas de la tendenciosa. Finalmente las lágrimas se secaron con la pintura y quedaron estampadas hasta siempre en el rostro de la tendenciosa, se quedaron petrificadas, la Violeta no tuvo más remedio que dejarlas allí...

En un largo silencio, tal vez el único, la Violeta no cantaba, las máscaras no rezaban, la tendenciosa no preguntaba.... una última pregunta fue necesaria: ¿Violeta, con que arte te quedarías si tuvieses que escoger uno: con las máscaras, con la pintura o con la música?... la Violeta miro hacia al cielo, como alzando una nueva plegaria, o tal vez un nuevo canto, junto sus manos en el pecho. Acarició lentamente el rostro de la tendenciosa. Su voz se hizo sonrisa y finalmente dijo
“yo... yo me quedo con la gente, con el pueblo... porque es el pueblo el que me permite hacer todo arte...”

La máscara tendenciosa lloró. No tenía brazos para abrazarla. Pero un beso cálido salió de sus labios y dejándose morir agradeció la vida y la muerte, por el pueblo, a la Violeta, nombre de fruta, nombre de color.... nombre de fruta de color...




miércoles, 11 de mayo de 2011

Primer Programa de Radio VALPARAISO ES UN CUENTO

Valparaíso es un Cuento, un Viaje por la Imaginación
Programa de Radio dedicado al arte de Contar Cuentos
Podrá escuchar programas de 1/2 hora, correspondientes a los días 03 y 10 de mayo de 2011.

Esuche, disfrute, viva, sueñe, imagine y cree nuevos mundos!
Esperamos sus comentarios!!

http://radiovalentinletelier.cl/podcastvalparaisoesuncuento/

Conduce: Sandra Aravena
Producen: Coté Rivara, Paty Mix y Sandra Aravena

En el Marco de "Valparaíso es un Cuento: Encuentro Internacional de Cuenter@s, Escritor@s, Ilustrador@s y otros seres mitológicos" a realizarse en Octubre de 2011, en Gran Valparaíso, Interior de la REgión de Valparaíso y el Valle del Aconcagua.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Sandra Aravena, en Restaurant Bambú, Valparaíso!! (6.V.2011)

En el Marco de "Valparaíso es un Cuento: Encuentro Internacional de Cuenter@s, Escritor@s, Ilustrador@s y otros seres mitológicos" a realizarse en Octubre de 2011, presentamos:


CICLO DE CUENTERÍA "CUENTOS QUE NUTREN"

Sandra Aravena, "vivir el placer de que te cuenten cuentos"

Espectáculo para todo público




Viernes 06 de mayo, 17.30 horas.

Adhesión $2.000 con oncecita (Kuchen y jugo natural)


IMPERDIBLE!!!!

lunes, 2 de mayo de 2011

Programa de Radio dedicado al arte de contar cuentos

Amigas y amigos de los cuentos, les presentamos el nuevo Programa de Radio dedicado al arte de Contar Cuentos,

"Valparaíso es un Cuento, Un viaje por la Imaginación"

TODOS LOS MARTES a las 18.30 horas. Radio Valentín Letelier 97.3 fm, o en www.radiovalentinletelier.cl

PRIMER PROGRAMA, MARTES 3 DE MAYO!!!!!!


En el marco de "Valparaíso es un Cuento: Encuentro Internacional de Cuenter@s, Escritor@s, Ilustrador@s y otros seres mitológicos
"

NO OLVIDEN ESCRIBIRNOS!!! valparaisoesuncuento@gmail.com
valparaisoesuncuento@rvl.cl

Conduce Sandra Aravena.

Produce Paty Mix, Cote Rivara y Sandra Aravena.

miércoles, 6 de abril de 2011

Conmemorar el Día de Libro con Espectáculos de Cuentería

Cuentan que celebramos porque hace casi 100 años, los hombres de un lugar lejano regalaban rosas a sus amantes, y ellas devolvía el acto romántico con un libro. Rosa por libro. Libro por rosa.

Otros cuentan que Miguel de Cervantes, el autor de tanta quijotada quijotezca, murió ese día, también en algún lugar muy lejano. 

En otro lugar, lejano también (ni que esto fuera cuento) murió también William Shakespeare. Y más allá… Garcilaso de la Vega. Tres escritores mueren en un mismo día. 

Mi imaginación comienza a volar sobre posibles titulares de periódicos, sensacionalismos habituales en estos días (tan extraños, recovecudos, posmodernos), así, como jugando a la proyección de la historia. 

Lo concreto es que hoy un centenar de años después, celebramos…

Celebramos porque en el libro hay mundos por descubrir, que aportan a la re-creación de nuestro propio mundo, porque entre letras, sílabas, palabras, oraciones la fantasía pasa a ser lo más importante. La imaginación, el ensueño, la fantasía se apoderan de los presentes y, por qué no, de los futuros.
El libro es un mundo infinito. Lleno de emociones conocidas y desconocidas. Repleto de paisajes desconocidos y personajes de todas las formas, más allá de lo imaginable. Personajes maravillosos, extraños, cotidianos. Un mundo copado de aprendizajes para la vida.

El arte de la Cuentería cabe en este sentido. Apoyar el gusto, el incentivo y la motivación por la lectura es un desafío que tenemos entre todos. Desde el arte, no podemos quedarnos ajenos a todas estas dificultades sociales, educativas. El arte ha de comprometerse con estos asuntos.

Por ello, se propone celebrar este día del libro con espectáculos de Cuentería. En colegios, escuelas, liceos, instituciones de todo tipo. Porque además de aportar en el proceso de fomento de la lectura, se da la posibilidad de disfrutar un buen espectáculo escénico, de gran nivel y con historias seleccionadas para las particularidades de cada grupo.

¿Dónde? Se ofrece espectáculos en la región de Valparaíso completita.

Si quieres preguntar por estas presentaciones, contáctate con Sandra Aravena en el mail negra_curiche@yahoo.es

Un abrazo cuentero.
Sandra.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Miércoles 30 de Marzo. Espectáculos "Cuentos Claros Conservar la Amistad", con Coté Rivara, Paty Mix y Sandra Aravena



Este Miércoles 30 iniciamos el Ciclo de Cuentería "Valparaíso es un Cuento", que es la entrada para el "Encuentro Internacional de Cuenter@s, Escritor@s, Ilustrador@s y Otros Seres Mitológicos", que realizaremos durante el mes de Octubre.

El inicio estará a cargo de tres Cuenteras, tres voces, tres susurros, tres estilos, tres mujeres.

Coté Rivara, Paty Mix y Sandra Aravena presentan:

"Cuentos Claros Conservan la Amistad", un espectáculo cargado de inicio, de juegos, de aventuras...

El Miércoles 30 la cita es a las 21 horas, en "La Tertulia" (Esmeralda 1083, Valparaíso).
La Adhesión es de $2.000 y estudiantes y tercera Edad 2 x 1.

Una cita con la magia, la palabra, los cuentos y... por supuesto.... con "Valparaíso es un cuento"

Les esperamos.... Un abrazo cuentero...

Sandra Cuentera.

No olviden comunicarse en este blog o en valparaisoesuncuento@gmail.com

viernes, 18 de marzo de 2011

Gabriela en flor... Mistral como el viento frío, seco, susurrante...



Sin duda una de las grandes mujeres que caminó sobre estas tierras latinoamericanas, fue (es) Gabriela Mistral. Gabriela de Gabrielas... Mistral, como aquel lugar.

¿Por qué hablo de ella? porque es una mujer -como tantas- olvidada en cierto sentido. Y creo que cuando se olvida a alguien en "cierto sentido", se le olvida por completo. Es como dividir el universo, si se divide, ya no existe más.

Nos hacen creer que esta escritora chilena es eso: una escritora chilena. Pero se olvidan de sus escritos dirigidos a la mujer, olvidan sus pensamientos, reflexiones y vida dedicada a cultivar eso fresco y matutino de lo femenino. Claro, no como se pide, sino cómo se siente.

Se olvidan de sus escritos políticos, de su desarrollo teórico como maestra, se olvidan que detrás de los "piececitos de niño" o del "todas íbamos a ser reinas" hay algo más profundo y cierto que lo que enseñan los libros de escuelas, en que aparece ella, con su foto y boina.
Hay un ser maravilloso, creativo, lleno de un profundo amor por la humanidad.

Por eso hoy hablo de ella.

Probablemente no será la única vez que lo haga, porque en este tiempo maravilloso me la he topado bastante, como madre que llama a una hija en cada esquina. Como cuando en la calle bulliciosa escuchamos nuestro nombre (no supimos si nos llamaban, o era para otra persona), pero ahí la encontré. Esta historia la dejaré para más adelante, espero que algunos días nada más.

Ahora, comparto con ustedes un escrito maravilloso, sobre el arte de contar cuentos, escrito hacia el año 1929, en Avignon, Francia.

Por GABRIELA MISTRAL

Contar.

Poco toman en cuenta en las normales para la valorización de un maestro, poco se la estimulan si la tiene y menos se la exigen si le falta, esta virtud de buen contar que es una cosa mayorazga e la escuela. Lo mismo pasa con las condiciones felices del maestro para hacer jugar a los niños, que constituyen una vocación rara y sencillamente preciosa. Lo mismo ocurre con el lote entero de la gracia, dentro de negocio pedagógico. (El filisteísmo vive cómodo en todas partes; pero muy especialmente se ha sentado como patrón en el gremio pedagógico dirigente).

Sin embargo, contar es la mitad de las lecciones; contar es medio horario y medio manejo de los niños, cuando, como en adagio, contar es encantar, con lo cual entra en la magia.

(…) Caldeado en niño con el relato, echado así de bruces en el tema, con el gusto del nadador que se zambulle, él entra en la criatura (…) como un elemento que le da gozo, y él dará dentro del tema los pasos que se quiera, a lo menos, los que permita la suma de interés levantado por la narración en confluencia con la imagen.

Quedamos, pues en quien sabe contar donosamente tiene aprovechado y seguro medio programa.

Ahora vendría establecer lo que es buen contar.

Creo que no se sabe esto preguntándolo a un técnico en fábulas o sea a un escritor, sino recordando quiénes nos contaron en nuestra infancia los “sucedidos” prodigiosos que nos sobrenadan en la memoria desde hace treinta años.

Mi madre no sabía contar o no le gustaba hacerlo. Mi padre sabía contar, pero sabía demasiadas cosas, desde su buen latín hasta su noble dibujo decorativo; era hombre extraordinario y yo prefiero acomodarme de los contadores corrientes. Dos o tres viejos de la aldea me dijeron que el folclore de Elqui –mi región- y esos relatos con la historia bíblica que me enseñara mi hermana maestra en vez del cura, fueron toda, toda mi literatura infantil. Después he leído cuantas obras maestras del género infantil andan por el mundo. Yo quiero decir que las narraciones folklóricas de mis cinco años y las demás que me han venido con mi pasión folklórica después son las mejores para mí, , son eso que llaman la “Belleza pura” los profesores de estética, las más embriagantes como fábula y las que yo llamo clásicas por encima de todos los clásicos.

El narrador en el folklore no usa del floridismo, no borda florituras pedantes, florituras empalagosas; no fuerza con el adjetivo habilidoso el interés; éste brota honrado y límpido del núcleo mismo de la fábula. El narrador folklórico es vivo a causa de la sobriedad, de que cuenta siempre alguna cosa mágica, o extraordinaria a lo menos, que está bien cargada de electricidad creadora. Con la repetición milenaria el relato, como el buen gimnasta, ha perdido la grasa de los detalles superfluos y ha quedado en puros músculos. El relato folklórico de este modo no es largo ni se encuentra atollado en las disgresiones, caminan como la flecha a su centro y no fatiga ojo de niño ni de hombre. Esas son, creo, las cualidades capitanas del relato popular.

¿Y las del contador? De lo anterior se desprenden algunas de ellas.

El contador ha de ser sencillo y hasta humilde si ha de repetir todo sin añadidura fácula maestra que no necesita adobo; deberá ser donoso, surcado de gracia en la palabra, espejeante de donaire, pues el niño es más sensible que Goethe o que Ronsard a la gracia; deberá reducirlo todo a imágenes, cuando describe, además de contar, y también cuando se cuenta, dejando si auxilio de estampa sólo aquello que no puede trasmutarse en ella; deberá renunciar a lo extenso que en narración es más gozo de adulto que de niño; deberá desgajar en el racimo de fábulas que se ha ido formando las de relación caliente con su medio;: fruta, árbol, bestia o paisaje cotidiano, procurará que s cara y gesto le ayuden fraternalmente el relato bello porque el niño gusta de ver conmovido y muy vivo el rostro del que cuenta. Si su voz es fea, medios hay de que la eduque siquiera un poco hasta sacarle alguna dulzura, pues es regalo que agradece el que escucha una voz grata y que se pliega como una seda al asunto.

Si yo fuese directora de normal, una cátedra de folklore general y regional abriría en la escuela. Además –insisto- no daría título de maestro a quien no contase con agilidad, con dicha, con frescura y hasta con alguna fascinación.

(en Recados para América. Texto reducido para esta publicación)

lunes, 7 de febrero de 2011

Encuentro Internacional "Valparaíso es un Cuento"

Con inmensa felicidad les comunicamos que ya nos encontramos trabajando para que, en Octubre de 2011, contemos con la hermosa presencia de Cuenter@s, Escritor@s, Ilustrador@s y otr@s seres mitológicos en la Región de Valparaíso.

Este Encuentro Internacional es un evento cultural, artístico, educativo y social, y se desarrollará entre el 10 de Octubre del presente, hasta el 03 de Noviembre.

Vendrán desde Francia, Brasil, Colombia, España.... Desde nuestras tierras largas y angostas también tendremos a colegas de la palabra compartiendo sus sueños, enterezas, palabras, imágenes, historias, cuentos...

Prontamente, cuando se tenga más certeza, les contaré nombres y apellidos de l@s invitad@s.

SALUD POR ESO!

Sandra Cuentera.

les dejo el contacto, porsilasmoscas: valparaisoesuncuento@gmail.com (o bien a mi correo, blog, facebook, etc)

jueves, 3 de febrero de 2011

Tengo Bloooooooog!!


Tengo blog, para compartir palabras, susurros, pensamientos, murmullos, soplidos.
les invito a visitarme